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Notas de prensa 13.04.2012
La primera instalación fotovoltaica de Bad Staffelstein cumple 20 años.
Hace exactamente 20 años mi mujer y yo decidimos instalar un sistema fotovoltaico de IBC SOLAR. Las razones eran, en primer lugar, de naturaleza ideológica pues deseábamos contribuir a la protección del medio ambiente. Además soy un gran apasionado del mundo técnico y quería disfrutar de la experiencia de instalar una pequeña central eléctrica para nosotros. En aquel momento la energía solar no era rentable aunque el estado sí que financiaba hasta un 70% de la adquisición de la instalación a través del programa de los 1000 tejados. La tarifa era de 16,53 céntimos (marco alemán) por kWh – en 1992 el precio de la electricidad era solamente unos céntimos superior.
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Por aquel entonces, realmente no era rentable la inversión en una instalación fotovoltaica. Además no había ninguna subvención por parte del estado para el autoconsumo. No había manera de recuperar el dinero invertido. Con este dinero, mi mujer y yo podríamos habernos ido de viaje a algún paraje de ensueño pero nuestra concienciación por el medio ambiente y mi pasión por el mundo técnico se impusieron.
Nuestra instalación fue la primera en Bad Staffelstein lo que supuso una gran atracción para los habitantes así como para la prensa local que también mostró un gran interés por nuestra pequeña planta. Asimismo, extranjeros que vinieron al Simposio anual de fotovoltaica que se celebra en Bad Staffelstein, fueron a nuestra casa para ver la instalación – a principios de los años 90 una instalación fotovoltaica en cubierta era una rareza. Durante los años siguientes cada vez más gente decidió apostar por una instalación fotovoltaica propia y también muchos amigos nos tomaron de ejemplo.
En el año 2000 la ley de las energías renovables de Alemania (EEG) entró en vigencia. Con retribuciones tan elevadas como los 51 céntimos por kWh la construcción de instalaciones fotovoltaicas aumentó rápidamente. También nosotros salimos ganando con los incentivos estatales. Desde el año 2000 obtenemos 51 céntimos por kWh y esto se prolonga hasta el 2020, o sea 8 años más! Nuestra instalación finalmente sí se ha refinanciado. Desde el segundo año los gastos iniciales de la adquisición quedan cubiertos por completo. Nuestra instalación lleva 20 años en funcionamiento y siempre da buenos rendimientos.
En aquel tiempo decidí hacer el mantenimiento de nuestra instalación por mi propia cuenta documentando y analizando los rendimientos de la instalación. Dado que tengo Know-How por mi profesión como ingeniero eléctrico y mi pasión para la técnica, el mantenimiento por cuenta propia no significa ningún problema. Ciertamente no había grandes pérdidas de rendimiento debido a la técnica pero en 2002 cayó un rayo en nuestros alrededores y destruyó nuestro inversor. El daño producido estaba cubierto por el seguro y desde entonces la instalación va de nuevo sin problemas.
Para obtener rendimientos óptimos y constantes, la instalación necesita un control cuidadoso y con regularidad por lo que hay que controlar piezas que sufren desgaste, como los plomos para cambiarlos si es necesario.
El rendimiento de nuestra instalación casi no empeora. El último control en los módulos indicó una disminución en el rendimiento de apenas el 11% - y eso después de 20 años de funcionamiento! Por eso somos optimistas y confiamos que en los próximos años nuestra instalación fotovoltaica nos proporcionará rendimientos estables.
Hemos tomado la correcta decisión en haber construido nuestra instalación fotovoltaica. Muchos críticos todavía tildan la fotovoltaica de ser ineficiente y afirman que los valores de la radiación solar en Alemania son demasiado bajos. Nuestra experiencia demuestra que la fotovoltaica es rentable y además, con la electricidad producida hemos podido aportar algo a la protección del medio ambiente.
Mediante el tipo de cambio de la Oficina Federal del Medio Ambiente he calculado, que nuestra pequeña planta ha reducido la expulsión de dióxido de carbono de 11 toneladas en comparación con una planta convencional. O dicho de otra manera: con la electricidad producida un hombre podría, si le apeteciese, pasar la aspiradora 15.475 horas o 645 días (18.570 kWh/1200W = 15.475 h).
Hace poco tiempo hemos decidido ampliar nuestra instalación en 2 kWp más. A pesar de la enmienda inminente de EEG (ley de las energías renovables) y de las reducciones drásticas de las subvenciones hemos tomado esta decisión –de nuevo por razones ideológicas. Nuestra pequeña instalación nos hace más independientes de los precios eléctricos crecientes y aporta una contribución más hacia el cambio energético!.
Autor: Walter Liebl
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